El castillo de Arcole


Copyright© http://www.mariopegollo.it/

Arcole fue propiedad de la potente casta de los Obertenghi, marqueses de Toscana en el siglo IX, quienes en aquella época señoreaban gran parte de Italia del norte. Hicieron edificar la potente fortaleza militar de Arcole en el golfo de la Spezia como un puesto avanzado para la marca de Liguria oriental, de donde los marqueses de Massa Corsica, rama prima de los Malaspina, salían a combatir los piratas y sareceños de Córcega y Africa del Norte. Los marqueses ofrecieron el castillo a los monjes del monasterio de San Venerio del Tino. A mitades del siglo XIII, el edificio tocó a los Malaspina del Spino Secco que lo vendieron después a la ciudad de Genova. 

El castillo de Avenza


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Edificado en la primera mitad del siglo XIV, aquel castillo tenía una importancia estratégica, ubicado en la antigua via Aemilia Scauri que unía Pisa a Genova, así como en la via Francigena que recorrían los peregrinos hacia Roma. Se trataba entonces de un importante nudo de circulación, tanto desde el punto de vista estratégico y militar como económico. Fue en el siglo XVI, bajo el dominio los Malaspina, cuando el castillo fue modernizado y transformado en residencia señoral.

El castillo de Bagnone


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Antonio Malaspina, primer marqués de Bagnone tras la división del feudo de Filattiera en 1351, escogió este castillo como lugar de residencia. Los Malaspina poseyeron este feudo por casi un siglo, hasta su ocupación por el gran-ducado de Toscana en la segunda mitad del siglo XV. Hoy en día, sólo queda la torre. 

El castillo de Bastia


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo de Bastia fue edificado a fines del siglo XIII. Ubicado en posición estratégica, permitía el control del paso desde la Lunigiana hacia la Emilia y la prevención de posibles ofensivas dirigidas hacia los puertos apeninos. Propiedad de los marqueses Malaspina, el castillo abrigó los amores de Angelica Malaspina y Giulio, hijo de Alessandro de Medicis. Fue en este mismo castillo donde vivió Anna-Maria, rival de la marquesa de Pompadour en la corte del rey Luis XV.  

El castillo de Brunella


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Ubicada encima del burgo estratégico de Aulla, esta fortaleza impresionante, a la confluencia de los ríos Magra y Aulella, se remonta al siglo XV. Probablemente obra del primer marqués del feudo, Jacopo Ambrogio Malaspina, fue modificada por sus varios propietarios : Giovanni delle Bande Nere quien la ocupó en 1522, y después la familia Centurione, quien se apoderó del feudo en la primera mitad del siglo XVI. En 1716, el Emperador devolvió el feudo a los Malaspina de Podenzana. En 1733, por haberse quedado fiel al Emperador durante las guerras contra los Borbones de España y Francia, la fortaleza, donde se refugieron las tropas imperiales, fue asediada por los Españoles que la ocuparon por tres años. Al anuncio de la toma de la fortaleza después de un sedio de casi tres semanas, un Te Deum fue celebrado en la catedral de Madrid.

El castillo de Calice al Cornoviglio


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Varias ramas de los marqueses Malaspina poseyeron este castillo – con la hacienda contigua – desde su concesión por Federico Barbarossa a Obizzo Malaspina en 1164. Hoy en día, no subsiste nada del viejo castillo medieval destruido durante la ocupación genovesa a principios del siglo XV. Conrado Malaspina erigió un nuevo edificio en 1446. Al inicio del siglo XVIII, Felipe V de España, duque de Milano, intentó apoderarse de la Lunigiana y someter los marqueses Malaspina. Azzo Giacinto, marqués de Mulazzo, se negó a prestar juramento al representante del rey de España, prefiriendo seguir sirviendo el Imperio. El castillo de Calice fue entonces completamente destruido por los ejércitos franco-españoles en 1705, después de que Azzo Giacinto restauró la parte residencial.

El castillo de Caniparola


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Caniparola se encuentra en la estrada que lleva a Fosdinovo. Fue en aquel pueblo donde Gabriele Malaspina hizo construir su residencia en 1724, en el sitio de la antigua torre edificada antes del siglo X. La villa, típica del siglo XVIII, está rodeada de un jardín a la italiana. 

El castillo de Carrara


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Guglielmo Malaspina edificó el castillo durante el siglo XIII, haciendo de éste un puesto militar así como la residencia de los señores. Se puede ver, en un bajo relieve de la antigua puerta del castillo, la representación de Iacopo Malaspina, primer señor de Massa y Carrara, con una espada en la mano izquierda y un escudo con las armas del Spino Fiorito en la mano derecha. El castillo no sufrió ningun asalto fuera del comanditado por Giulio Cybo-Malaspina contra su madre Ricciarda en 1548, para apoderarse del estado de Massa-Carrara. Fue Alberico I Cybo-Malaspina quien ordenó la edificación del palacio cerca del castillo, llamado palacio del Principe. En 1815, bajo la voluntad de la duquesa Maria Beatrice d’Este, el castillo se volvió sede de la Academia de Bellas Artes.

El castillo de Castagnetoli


Copyright© http://www.mariopegollo.it/

El castillo fue edificado entre el siglo XVI y XVII bajo Giovan-Cristoforo Malaspina, señor del feudo. Castagnetoli fue integrado en el feudo de los marqueses de Mulazzo tras la extinción de esta rama. 

El castillo de Castevoli


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo de Castevoli fue fundado por los Estensi cerca del año 1000, y tocó a los marqueses Malaspina en 1195. Dante Alighieri residió allí durante su estadía en Lunigiana en 1306. Destruidos durante la invasión genovesa, el castillo y la torre fueron reedificados en el siglo XV sobre la potente estructura militar medieval cuadrangular. Fue una de las residencias de los marqueses Malaspina de Villafranca hasta 1561, volviéndose después la residencia principal de los marqueses de Castevoli. Este castillo domina el torrente Bagnone y permitía el control de la via Francigena hacia Piacenza. 

El castillo de Compiano


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo de Compiano domina el río Taro y el paso de los Apeninos que unía la Emilia a la Toscana y a la Liguria. Este castillo, entre los más espectaculares de norte de Italia, está rodeado por murallas abiertas por tres puertas de acceso. De origen incierto, su existencia se remonta seguramente al siglo X. En efecto, la torre norte es típica de la época carolingia. Muy temprano, el castillo perteneció a los marqueses Guglielmo y Obizzo Malaspina, quienes lo traspasaron a los Visconti en el siglo XII.

El castillo de Filattiera


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Inicialmente propiedad de la Casa de Este, Filattiera fue tierra malaspiniana a partir del siglo XII. El castillo se volvió residencia de Opizzino, cabeza del Spino Fiorito después de la división de 1221, y Filattiera la capital del gran feudo de los Malaspina del Spino Fiorito. Filattiera estuvo en manos de los Marqueses Malaspina hasta 1787. A lo largo de los siglos, la fortaleza militar fue transformada en palacio residencial. 

El castillo de Fosdinovo


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Documentado desde el siglo XII, el castillo se volvió residencia de los marqueses Malaspina de Fosdinovo en el siglo XIV. Hoy día, es el castillo malaspiniano más importante y es propiedad del marqués Torregiani Malaspina. Dante hubiera vivido allí, como lo comemora el nombre de una torre. En el pueblo de Fosdinovo se conservan numerosos testimonios visibles de la importancia plurisecular de la familia Malaspina, como el sarcófago en mármol de Galeotto Malaspina en la iglesia San Remigio o la serie de cuadros de la sala de recepción del castillo. El edificio se encuentra en la cumbre de una loma, en una posición estratégica que permitía tanto el control de la llanura como de la costa. En tiempos de Spinetta el Grande, fue el centro político y militar gibelino y malaspiniano contra los obispos de Luni y el poder del papa.  

El castillo de Groppoli


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


En posición altamente estratégica en una peña que domina el río Magra, cerca de Mulazzo (capital del Spino Secco), Groppoli fue un feudo malaspiniano desde el siglo XIII hasta el siglo XVI. 

Castillo di Lerma


Copyright© http://www.mariopegollo.it/

  

Perteneciente a la antigua Marca Alerámica, Lerma y su castillo permanecieron en manos de los descendientes de Aleramo hasta 1233, cuando los marqueses de Morbello juraron lealtad a Génova, cediéndole su feudo. La República le dio entonces a Tommaso Malaspina de Cremolino, hijo de Federico de Villafranca, descendiente de los marqueses alerámicos por su madre Agnese del Bosco de marqués. Por algún tiempo, Lerma formó así parte del floreciente marquesado Malaspina de Cremolino. Después de caer en manos de los marqueses de Monferrato, en el siglo XV el feudo tocó finalmente a los Spínola quienes lo poseyeron hasta el siglo XVII. A  ellos se debe la reconstrucción del castillo en 1499, sobre un promontorio dominando el río Piota.

Licciana e Panicale


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


- El castillo del Piano. Ubicado en la orilla izquierda del Taverone, el castillo de Piano es una residencia del siglo XVI, edificada para hospedar los marqueses de Licciana y Panicale durante el verano.  

- El castillo Malaspina de Licciana. El pueblo y el castillo fueron edificados para controlar el paso transapenino. Centro de un nudo estratégico de comunicaciones, fue codiciado por los marqueses Malaspina de Villafranca quienes se lo apropiaron en 1301. Fue sólo en 1535 cuando Licciana, junto con Panicale, se volvió feudo independiente y fue atribuido al marqués Jacopo I, cuya descendencia residió allí hasta le llegada de los tropas francesas en 1797. El castillo fue transformado en residencia a principios del siglo XVII, con excepción de la torre, más antigua y probablemente de origen medieval.

El castillo de Lusuolo


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Uno de los castillos más importantes que permitía el control de la vía Francigena. Feudo malaspiniano desde el siglo XII, propiedad de los marqueses de Mulazzo, el castillo fue parcialmente destruido por los Genoveses en 1449 y reconstruido en el siglo XVII por el nuevo señor de Lusuolo, el Gran Duque de Toscana. 

El castillo de Madrignano


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Como el castillo de Calice al Cornoviglio, el de Madrignano fue concedido a Obizzo Malaspina por Federico Barbarossa en 1164. El edificio de la época fue destruido en el siglo XV y después reconstruido por Corrado Malaspina quien lo hizo uno de los castillos más hermosos y protegidos de Lunigiana. A principios del siglo XVIII, las tropas franco-españolas  asedieron el edificio donde se había atrincherado Carlo María Malaspina, marqués de Mulazzo, quien se negaba a prestar juramento al rey Felipe V de España, prefieriendo quedarse vasallo del Imperio. El castillo fue preso y las fortificaciones destruidas.

El castillo de Malgrate


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Con su torre redonda tan peculiar, el castillo domina el valle del río Bagnone. Posesión de los marqueses Malaspina de Filattiera (ramo del Spino Fiorito), Malgrate se volvió un feudo autónomo en 1351 tras la división hecha por los hijos de Niccolo Malaspina de Filattiera. Fue Barnabo, primer marqués de Malgrate, quien decidió edificar las fortificaciones en torno a la torre redonda y al edificio cuandragular del siglo XIII, ampliando también la residencia de los marqueses. El castillo fue propiedad de los Malaspina hasta 1610, cuando pasó al duque de Milano de la época, el rey Felipe III de España. Este castillo es uno de los más significantes del valle del Magra.

El castillo de Massa


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Federico Barbarossa dió este castillo a Obizzo Malaspina en 1164, justo antes de que estuviera ocupado por las tropas de Conradino (Rey de Sicilia y de Jerusalén, y Rey de los Romanos, opuesto a la alianza entre los Malaspina y el Imperio), y destruido por los habitantes de Lucca. Atraídos por su posición estratégica que permetía el control tanto de la costa como de tierra adentro, varios propietarios se sucedieron hasta que los marqueses Malaspina de Fosdinovo lo adquirieran en el siglo XV. Los marqueses de Massa, primeros propietarios, se establecieron allí en el siglo X para garantizar la seguridad del mar, luchando contra los piratas y los sarracenos que persiguieron hasta Córcega y Sardeña. En la época de Jacopo I, marqués de Fosdinovo, se realizaron importantes transformaciones y reordenaciones. Algunas generaciones después, Alberico y Ricciarda Malaspina finalizaron el embellecimiento de la residencia señorial. En 1557, Alberico I Cybo-Malaspina hizo edificar las murallas de la ciudad, así como las puertas de Salvatore, San Martino, Pasquino y Martana.

El Palacio Ducal de Massa


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El palacio fue edificado en el siglo XVI por Alberico I Cybo-Malaspina. Los sucesivos propietarios decidieron aportar modificaciones que explican el aspecto heterogéneo del edificio. Carlo I hizo varias reordenaciones, siguiendo el modelo de los palacios genoveses, con fin de organizar grandes recepciones. Hizo añadir un salón, una terraza, y después una ala más y una loggia que cierra el patio. En seguida, Alessandro Bergamini reordenó la estructura, jugando con los mármoles y estucos blancos y rojos. A lo largo de los siglos, el interiorismo se enriqueció con los cuadros de Francesco Natali, la alcoba del Duque Carlo II y el Salón de los Suizos. En la Capilla Ducal se encuentran también grandes obras de arte como los frescos de Carlo Pellegrini y el Retablo de la Natividad de Matteo Civitali. Las necrópolis y la capilla de la familla Malaspina se encuentran bajo la catedral San Pedro y San Francisco. 

La villa la Rinchiostra


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El marqués Gabriel Malaspina hizo edificar esta villa en 1675, en lugar de una torre construida por los obispos de Luni. En 1724, el edificio fue reordenado por voluntad de Teresa Pamphili, esposa de Carlo II Cybo-Malaspina, quien encargó al arquitecto de Carrara Alessandro Bergamini. La villa esta rodeada por un vasta jardín con amplia variedad de flores, naranjos, limoneros y cedros. Alderano I, hijo de Teresa Pamphili, transformó la villa en una suntuosa residencia, cedida a Louis de Bourbon en 1857.

El castillo de Moneta


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo de Moneta se encuentra en la cumbre de una peña que permitía proteger el valle y el burgo de Carrara. Fue primero de los obispos de Luni antes de tocar a los Malaspina. Jacopo, marqués de Fosdinovo, lo compró a fines del siglo XV, junto con los dominios de Carrara, Avenza y Fragoso que integró en el feudo de Massa. La torre, que constituye la parte más antigua, es del siglo XV. La muralla fue edificado en el siglo XVI.

El castillo de Montechiaro


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Fechado del siglo XII, el castillo fue integrado en un feudo de los Malaspina en el siglo XIV. El hijo de Spinetta El Grande residió allí un tiempo. El sitio fue un lugar estratégico para la potente familia, entre Pianure y Piacenza. Hoy día, aún se pueden ver símbolos gibelinos en los merlones. 

El castillo de Monti


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo fue construido en el siglo XV, cuando Monti se volvió feudo independiente con Giovan-Spinetta, marqués de Monti, hijo de Giovan-Spinetta, marqués de Villafranca. Probablemente fue aquel primero marqués quien decidió construir el edificio, en la orilla derecha del Taverone, cabeza de un extenso territorio que incluía Monti, Panicale, Licciana, Bastia, Terrarossa, Podenzana y Suvero. Fue en este castillo donde Spinetta el Grande fue encarcelado en el siglo XIV. 

El castillo de Mulazzo


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Centro de un vasto feudo malaspiniano en el siglo XIII, Mulazzo, desde la división de 1221, había sido la cabeza del Spino Secco que incluía todos los territorios ubicados en la orilla derecha del río Magra, más Villafranca en la orilla izquierda. La parte más antigua es la torre de Dante, edificada en el siglo XIII, que hubiera hospedado al poeta cuando éste estuvo en Lunigiana. El castillo fue residencia de los marqueses desde el siglo XIII ; la torre que domina la villa permetía el control integral del valle. Más reciente, la estructura fortificada fue construida entre los siglos XIV y XV.

El castillo de Oramala


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo de Oramala es de mucho interés histórico y artístico. La fortaleza de Oramala fue la primera residencia de los Malaspina, quienes establecieron allí uno de los marquesados más potentes de Italia del Norte. En 1167, Obizzo I Malaspina, quien escoltaba a Federico Barbarossa desde Pontremoli hasta Germania, hospedó al emperador en aquel castillo ubicado en los bosques del valle de Staffora, a 750 m de altura. Aquella época fue la del gran esplandor de los Malaspina, tanto por razón de sus hechos de armas como por sus actividades culturales. En efecto, esta potente y solitaria fortaleza de Oramala albergó a los trobadores provenzales más famosos de la época, así como a Dante Alighieri a principios del siglo XIV, poeta quien celebró a sus huespedes en el canto VIII del Purgatorio de su Divina Comedia. El castillo fue fortificado en 1474 por el marqués Niccolo Malaspina quien le dio su aspecto majestuoso. A lo largo de los siglos, el edificio fue usado como residencia secundaria por los marqueses, antes de ser abandonado tras la extinción de la rama y restaurado en el siglo XX por los actuales propietarios.

El castillo di Osilo


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


A falta de una documentación suficientemente detallada, la historia del Castillo de Osilo queda poco conocida. Con toda probabilidad, hubiera sido construido entre finales del siglo XII y principios de siglo XIII, en la cumbre del Monte Tuffudesu (650 metros sobre el nivel del mar), lo que permitía el control conjunto de la costa norte de Cerdeña y de tierra adentro . La atribución actual de su construcción a los Malaspina de Mulazzo Malaspina es errónea : lo más probable es que hubiera llegado a las manos de los Malaspina a través de la dote de Urica, hija natural del Juez de Torres Mariano II, que en las primeras décadas del siglo XIII la decimotercera del siglo se había casado con Corrado Malaspina, un hijo natural del marqués Federico Malaspina de Villafranca. La propiedad malaspiniana de Osilo, sin embargo, sólo queda claramente atestiguada desde 1272. Corrado murió sin heredero, y su herencia tocó en parte a sus hermanos Tommaso y Opizzino, dos tercios de sus bienes habiendo sido cedidos  antes a sus tíos Moroello de Mulazzo y Manfredi de Giovagallo. A principios del siglo XIV, debido a los conflictos entre los Malaspina y los nuevos dueños Aragoneses de la isla, la historia de este castillo fue particularmente caótica. A lo largo de los tratados de paz, regularmente rotos, Osilo fue concedido y retirado a los Malaspina hasta 1349, cuando tocó definitivamente a los Aragoneses, quince años antes de que los Malaspina se vieron obligados a abandonar sus posesiones de Cerdeña . En  del siglo XV, el castillo fue abandonado poco a poco. Dominando la ciudad de Osilo, hoy en día el castillo se destaca por su muralla y dos torres de apariencia contrastante, una redonda construida en basalto negro, y la otra cuadrada, construida en toba blanca.

Castello della Pietra


Copyright© http://www.mariopegollo.it/

 

A los obispos de Tortona se debería la construcción del Castello della Pietra, uno de los castillos más impresionantes de Liguria, encastrado entre dos picos de modo casi simbiótico,  adaptándose a los movimientos de la roca. Probablemente edificado para proteger el Valle de los ataques sarracenos, según algunas fuentes, el castillo hubiera sido dado por los obispos de Tortona a los marqueses de Gavi en 1050. Otros sostienen que los marqueses de Gavi, una rama obertenga prima de los Malaspina, hubiera entrado en posesión del castillo a finales del siglo XII o principios XIII. Fundándose en la historia de la ciudad de Crocefieschi, con la cual  el destino de Vobbia se encontró unido, puede ser que ambas opciones sean ciertas, la presencia de Gavi habiendo sido intermitente. En todo caso, parece cierto que el castillo estuvo en manos de los Malaspina en 1164. Aquellos se mantuvieron poco tiempo: Moroello Malaspina, hijo de Obizzo, derrotado por Génova a Monleone en 1174, se vio obligado a vender el castillo al Municipio. Según otras fuentes, sin embargo, los Malaspina hubieran seguido ocupando el castillo hasta 1252. Entre mediados del siglo XIII y el siglo XVII, el señorío pasó sucesivamente a manos de los Visconti, Della Pietra, Spinola, Fieschi y Adorno  hasta 1797.

El castillo de Poggio San Donato


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Poggio San Donato está ubicado en Toscana, cerca de la via romana que juntaba Florencia con Siena. Fechado del Renascimiento, el Palacio Malaspina se encuentra en la plaza principal del burgo, llamada Plaza Malaspina. 

El castillo de Pontebosio


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Después de haber formado parte del feudo de Villafranca, Pontebosio fue integrado en el feudo de Bastia, y sólo se volvió independiente en 1574. El castillo es del siglo XVI, probablemente construido por el marqués Fabrizio Malaspina quien edificó tambien el castillo de Terrarossa.

El castillo de Suvero


Copyright© http://www.mariopegollo.it/

Situado en el valle de Vara, antiguo feudo obertengo, Suvero fue sucesivamente  feudo de los Estensi, de la Abadía de Brugnato y de los señores de Vezzano, antes de volverse propiedad de los Malaspina de Villafranca en 1301. Reconstruido en el siglo XIV, tocó en 1535 a Rinaldo Malaspina después de la muerte de su padre Giovanni Spinetta. Rinaldo fue el primer marqués de este nuevo feudo independiente. Es su hijo, Torquato Malaspina, hombre culto, apreciado por sus vasallos, a quien se debe la transformación de la antigua fortaleza en un palacio renacentista, sin embargo conservando un aspecto macizo y una función defensiva. De plano trapezoidal, tres de sus esquinas se vieron reforzadas con torres macizas, dos de los cuales se derrumbaron tras el terremoto de 1920. Abandonado por el Malaspina en 1797 bajo la presión de las tropas de Napoleón, fue restaurado recientemente.

El castillo de Tagliolo


Copyright© http://www.mariopegollo.it/

Como la mayoría de los feudos del marquesado Malaspina de Cremolino (Piamonte), Tagliolo, antiguo feudo de la Marca Alerámica en el siglo X, al parecer llegó a los Malaspina a través del matrimonio de Agnese del Bosco, una descendiente de Aleramo, con Federico Malaspina Villafranca. A mitades del siglo XIII, su hijo Tomás fue el primer propietario malaspiniano del feudo. Según las fuentes, los Marqueses del Bosco, sin embargo, rápidamente recuperaron el control del castillo. El feudo acabó por tocar a la República genovesa, que a su vez invistió varias familias hasta 1418. En 1431, Francesco Sforza  logrò conquistar Tagliolo, que así fue intregrado en el ducado de Milán. Algún tiempo después, Tagliolo tocó nuevamente a los Genoveses, con investidura imperial directa, los cuales invistieron los Doria Gentile y después los Pinelli Gentile, actuales propietarios del castillo. La arquitectura del castillo cambió con el tiempo, según los deseos de los sucesivos propietarios: a la torre cuadrada del siglo X-XI, realzada en el siglo XV, fueron agregados otros edificios, construidos en el siglo XVI XVII. El conjunto ha sido restaurado a finales del siglo XIX con un estilo neogótico de moda, reforzado por las transformaciones de la década de 1930.

El castillo de Pozzol Groppo


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Fue el emperador Federico Barbarossa quien, haciendo de los dominios Malaspina feudos imperiales, dio en 1164 Pozzol Groppo al marqués Obizzo Malaspina. El castillo, propiedad de los Malaspina hasta 1889, fue edificado en el siglo XIII para los marqueses Malaspina del Spino Fiorito, en un sitio que permitía dominar los valles cercanos de Curone, Grue y Staffora. Al edificio central, fechado del siglo XIV, se agregaron después tres torres altas y anchas así como una muralla construida en el siglo XVI por el marqués Cesare Malaspina en reemplazo de las fortificaciones anteriores. Más abajo se encuentra el cementerio de Pozzolo, donde yace el último señor obertengo del castillo, el marqués Alberto Malaspina, fallecido en 1889 en Brescia, donde cumplía  el cargo de procurador general del Rey cerca la Corte de Apelación.

El castillo de Terrarossa


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo fue edificado en el siglo XVI sobre una antigua fortificación medieval que dominaba el Magra, en la vía estratégica que permetía el movimiento de las tropas y el control de los intercambios entre Parma y Sarzana. Construido por Fabrizio Malaspina, hijo del marqués de Bastia, el castillo se volvió residencia de los marqueses de Terrarossa cuando este feudo se separó de Filattiera en 1628. Fue el segundo marqués, Bernabo Malaspina, quien decidió las modificaciones y el arreglo. Unos opinan que fue en este castillo donde hubiera nacido Cristobal Colón. Lo atestiguaría la lápida funeraria del navegador en la catedral de Sevilla, donde se puede leer : Christophorus Columbus de Terra Rubra.

El castillo de Tresana


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo de Tresana fue edificado a principios del siglo VI, poco antes de que el feudo se volviese independiente (1565). Se construyó sobre una antigua estructura medieval, probablemente de época lombarda, que Federico Barbarossa había dado a Obizzo Malaspina en 1164. Guglielmo Malaspina, primer marqués del feudo, obtuvo del emperador el derecho de acuñar moneda, un privilegio escaso en aquella époco, que compartía con los marqueses de Fosdinovo y los Cybo-Malaspina.

El castillo de Varzi


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


El castillo de Varzi fue edificado a fines del siglo XII, cuando los marqueses Malaspina de Oramala decidieron dejar su residencia principal en Oramala para acercarse a la « vía de la sal » con fin de controlar mejor los intercambios regionales. Decidieron entonces edificar la nueva villa de Varzi, que a lo largo de los siglos se volvió uno de los centros comerciales más dinámicos en la vía que unía Genova a Milano. El burgo fue protegido por una muralla y una torre de 29m de altura que permitía controlar los alrededores. Aquella torre, llamada « torre de las brujas », fue usada como prisión por varios siglos. Allí en 1460 25 mujeres condenadas por brujería fueron encarceladas antes de ser quemadas en la plaza del burgo. Aún se puede ver el escudo de armas de la familia encima de la puerta principal del castillo.

El castillo de Verrucola Bosi


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Con su masa espectacular, este castillo es un ejemplo precioso de arquitectura medieval. Allí se refugió Spinetta en 1312 cuando Castruccio Castracani asedió la fortaleza por dos semanas. Después de su exilio, Luis de Baviera restituyó el castillo y el feudo a Spinetta en 1328  tras la muerte de su enemigo. Spinetta emprendió entonces trabajos de renovación, queriendo crear el centro político y militar de toda la Lunigiana. Sus descendientes ocuparon el feudo hasta 1477. En 1471, la cercana aldea de Fivizzano que formaba parte del feudo, vio la fundación de una de las primeras imprentas de Europa. 

La torre cilíndrica de Verrucola domina el burgo de Fivizzano. De origen claramente militar, fue edificada en el siglo XIV para proteger e aumentar las capacidades defensivas del castillo vecino de los marqueses de Verrucola. 

El castillo de Malnido de Villafranca


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Se atestigua la existencia de un castillo ubicado en el fondo del valle desde fines del siglo XIII. Llamado el « Nido Malo » en aquelle época (permitía vigilar la vía y se usaba como oficina de recaudador para los que transitaban), tomó después el nombre de Lealville por los estatutos y condiciones favorables para el comercio promovidas por los señores. Hecho uno de los centros más importantes y activos de todos los dominios de los Malaspina, Villafranca fue cabeza de un feudo independiente en 1266. El castillo fue trasformado en residencia señoril para los marqueses Malaspina que administraron el feudo hasta los fines del siglo XVIII. 

El castillo de Virgoletta


Copyright© http://www.mariopegollo.it/


Ubicado en el valle de Bagnone, este castillo tiene su origen en el siglo XII con la edificación de una torre cuadrangular, y se volvió propiedad de los Malaspina en el siglo XIII. A principios del siglo XVI, después de la invasión genovesa, Federico III emprendió reformas y la construcción de un palacio residencial. En la frente del castillo se puede ver su escudo de armas así como una inscripción comemorando estos obras. Fue aquel marqués quien agregó un león rampante al blasón de los marqueses de Virgoletta. El castillo fue invadido varias veces : por los florentinos en 1533, o por las tropas españolas en 1733. El castillo de Virgoletta es considerado como unos de los palacios más hermosos de Lunigiana.

El castillo de Castel dell' Aquila


Aquella estructura fortificada imponente domina los torrentes Aullela y Lucido. Desde el alto medievo, Castel dell’Aquila fue un centro económico importante. El feudo se volvió independiente en 1366, cuando se separó del dominio de Fosdinovo. El castillo, estructura residencial y militar edificada por Galeotto de Fosdinovo, se remonta a aquella época.

El castillo de Bibola


Ubicado en la cumbre de una colina, el castillo domina gran parte del valle del Magra. Perteneció en un primer tiempo a los señores de Bibola, hasta que Bernabo Malaspina de Filattiera se apoderó del castillo en la primera mitad del siglo XIII.  Legado a los obispos de Luni, tocó en 1355 a los Malaspina de Lusuolo quienes lo vendieron a los Malaspina de Fosdinovo un siglo más tarde. Hasta el siglo XVII el castillo tuvo una función meramente militar, permitiendo el paso de las tropas hacia el interior de las tierras. Lo entendió muy bien Giovanni delle Bande Nere cuando decidió ocupar el edificio en 1525 para impedir que las tropas del marqués Malaspina de Lusuolo, procedentes de Sarzana, juntaran las que estaban en Aulla. La muralla fechada de los fines del siglo XV rodea y protege el pueblo y el castillo. 

El castillo de Bigliolo


Edificado antes del siglo XII, aquel castillo fue codiciado por los Malaspina dado su interés estratégico en su guerra contra los obispos de Luni. Fue después propiedad de los Malaspina de Filettiera en la segunda mitad del siglo XIII, antes de tocar a Francesco Malaspina de Olivola en 1275. Tras la extinción de esta rama en 1411, fue integrado en el feudo de Castel dell’Aquila hasta 1466, cuando se volvió residencia de los Malaspina de Fosdinovo, y después de los Malaspina de Olivola en 1510. Ubicado en la cumbre de una colina, el castillo está protegido por una muralla de 260m que rodea esta fortaleza de 2500 m².

El castillo de Bolano


En el siglo XI, el castillo perteneció a los obispos de Luni. Después de la paz de Castenuovo en 1306, los marqueses reforzaron las estructuras defensivas del castillo, que fue después ocupado por los genoveses a principios del siglo XV.

El castillo de Caprigliola


Al origen, Caprigliola era una importante sede episcopal, codiciado por los Malaspina desde su intento de expansión política en Lunigiana en el siglo XIII. A fines del mismo siglo, la familia (probablement Spinetta) consiguió apoderarse del dominio hasta 1404, cuando la República de Florencia tomó posesión del castillo.

El castillo de Cariseto


En 1164, Federico Barbarossa otorgó a Obizzo Malaspina la investidura del castillo y del feudo de Cariseto. Perdido en 1195, el castillo fue recuperado por los marqueses Malaspina de Mulazzo en 1251, después de que la rama de los marqueses de Godano y Bolano lo poseyó hasta la mitad del siglo XVI. In 1535, el marqués Moroello Malaspina de Pregola intentó apoderarse del feudo. Asedió el castillo donde detuvo por dos meses el último marqués de la rama de Godano y Bolano, Antonio Malaspina, sin heredero. Después de haberse liberado, éste decidió vender su feudo a Gian Luigi Fieschi por 9633 escudos de oro.

El castillo de Castiglione


El castillo de Castiglione se remonta al siglo XIV y fue probablemente obra del primer marqués, Franceschino I, dicho « Il Soldato », quien había sido capitán de guerra para Florencia y cabeza/jefe de la casa de Castiglione cuando el feudo se volvió independiente en 1351. La ubicación estratégica del castillo permitía el control del valle del Magra. La muralla es posterior, y data seguramente del siglo XV.

El castillo de Codiponte


Inicialmente, el castillo de Codiponte era un palacio medieval típico fundado a fines del siglo XIV. Perteneció a los marqueses Malaspina de Verrucola y por una treintena de años a los marqueses Malaspina de Castel dell’Aquila.

El castillo de Corlaga


El primer marqués Malaspina de Corlaga, Leonardo, hizo construir este castillo en 1523. A la siguiente generación, los Malaspina perdieron esta fortaleza que cayó en las manos de los Gran Duques de Toscana. 

El castillo de Giovagallo


Este castillo fue residencia de Moroello Malaspina, famoso hombre de armas quién luchó junto con los guelfos negros de Toscana consiguiendo numerosas victorias. El castillo se encuentra en el valle del Penolo. Esta Casa se extinguió en el siglo XIV, y el feudo pasó en manos de los marqueses de Villafranca y después de Lusuolo. 

El castillo de Godano


Una de las más antiguas posesiones malaspinianas, el castillo de Godano fue del marqués Oberto, Conde del Sacro Palacio, y de sus descendientes hasta los principios del siglo XVI, cuando el territorio cayó bajo la autoridad de la República de Génova.

El castillo de Gragnola


La casa del marqués, « Casa del Marchese », se encuentra en la plaza principal de Gragnola, pueblo del feudo de Castel dell’Aquila. En 1914, aquella casa fue proclamada monumento nacional. Hospedó personajes famosos, como el autor Adolfo Bartoli.  

El castillo de Grondola


Muy temprano, el castillo de Grondola fue de los Obertenghi. Está mencionado en documentos del siglo XII, época en la cual Alberto Malaspina la hizo fortificar antes de venderla al municipio de Piacenza en 1195. Ubicado en una importante vía comercial y militar entre Piacenza y la Toscana, su importancia estratégica explica los numerosos conflictos para su posesión a lo largo de los siglos. 

El castillo de Montereggio


Ubicado en las tierras de los marqueses de Mulazzo, este palacio residencial fue construido en 1573 en el sitio de una antigua estructura defensiva del medioevo. Se puede ver aún parte del escudo de armas de los Malaspina en la fachada.

El castillo de Olivola


Olivola formó parte del feudo de Filattiera hasta el 1275, cuando Francesco, hijo de Bernabo de Filettiera y de María de Antioca, hija del emperador Federico II, eredó parte del feudo paterno y se volvió el primer marqués de Olivola, al frente de un amplio territorio entre los torrentes Aulella y Taverone. Gran parte del edificio se derrumbó durante un terremoto en 1920.

El castillo de Podenzana


El castillo de Podenzana fue construido en el siglo XIV por los marqueses del feudo que se volvió independiente en 1355. Fue allí donde se refugiaron los marqueses Malaspina de Villafranca durante la invasión genovesa, a principios del siglo XV. 

El castillo de Ponzanello


En posición estratégica en la vía que juntaba el interior de la Lunigiana con la costa lunense, este castillo fue primero de los obispos de Luni, antes de ser ocupado por el emperador Federico II en 1239. Tocó en seguida a los Malaspina de Fosdinovo, de Verrucola y por último de Gragnola a partir del siglo XIV. Fue edificado en el siglo XIII, pero la torre defensiva es más antigua. 

El castillo de Rocca Sigillina


En 1231, los Malaspina de Filattiera se apoderaron de esta tierra ubicada en una peña rocosa que domina la vía lombarda, que pertenecía a la ciudad de Pontremoli. Los marqueses hicieron fortificar el castillo y lo ocuparon hasta 1313, cuando los vecinos de Pontremoli se rebelaron y ofrecieron el dominio a su ciudad. 

El castillo de Treschietto


El castillo fue sede de un feudo malaspiniano que nació tras la división de Filattiera en 1351. El primer marqués, Giovanni Malaspina, trasladó su residencia de Vico hacia Treschietto y decidió erigir las fortificaciones. Los marqueses residieron en el castillo hasta el siglo XVIII, cuando Fernando Malaspina, sin descendencia, dejó sus bienes y haciendas a Cosimo III de Toscana. Según dice la leyenda, el castillo estuviera encantado por el espiritú de Gasparo Malaspina, dicho « el Monstruo », quien pasó gran parte de su vida persiguiendo las doncellas de su feudo. 

El castillo de Viano


La torre es lo único que queda de un importante castillo que fue de los marqueses Malaspina de Fosdinovo, y después de Castel dell’Aquila. Esta torre fue edificada por Antonio Alberico, marqués de Fosdinovo y Castel dell’Aquila en el siglo XV. 

El castillo de Ricco de Villafranca


Atribuido a Galeotto Malaspina de Fosdinovo en 1355, el castillo tocó a los marqueses de Villafranca algunos años después. Ubicado en una posición estratégica, ofrece una vista panorámica sobre todo el valle del Magra.