El castillo de Treschietto


El castillo fue sede de un feudo malaspiniano que nació tras la división de Filattiera en 1351. El primer marqués, Giovanni Malaspina, trasladó su residencia de Vico hacia Treschietto y decidió erigir las fortificaciones. Los marqueses residieron en el castillo hasta el siglo XVIII, cuando Fernando Malaspina, sin descendencia, dejó sus bienes y haciendas a Cosimo III de Toscana. Según dice la leyenda, el castillo estuviera encantado por el espiritú de Gasparo Malaspina, dicho « el Monstruo », quien pasó gran parte de su vida persiguiendo las doncellas de su feudo.