Los obispos MALASPINA de LUNI


Durante la época medieval, Luni fue uno de los obispados más importantes del norte de Italia. Desde la Alta Edad Media, Carlomagno concedió a los obispos privilegios que fueron confirmados en el año 900 por el rey de Italia Berengario II, quien nombró a Oberto primer Marqués de Luni en 940. Este último logró ampliar su dominio sobre una vasto región que se extiendía desde Carrara hasta Tortona y Génova, y que se convirtió en la marcha de la región oriental de Liguria, dentro de la cual estaban incluidos parte de la Toscana, Parma y Piacenza.

En 963, su hijo Adalberto integró nuevos territorios, entre los cuales Sarzana. La diócesis de Luni aumentó aún su importancia en el siglo XI con la aparición y desarrollo de la vía Francigena que permitía a peregrinos de toda Europa de ir a Roma

Debido a las divisiones entre los distintos ramos procedentes de Oberto (Pallavicini, Massa Corsica, Malaspina, Este ...) y la desaparición de un poder central fuerte, la diócesis de Luni perdió su influencia, aislado en medio de feudos más poderosos, en pleno auge. 

 

En Luni, los obispos retomaron el poder que había sido dejado vacante por los descendientes de Oberto, llamados por otros combates. Pero los obispos nunca lograron imponerse realmente en el escenario político del norte de Italia. La población también dejó la diócesis para establecerse en la ciudad de Sarzana. Los obispos hicieron lo mismo, pero siguieron usando el título de obispo o el de conde de Luni.

 

La lucha entre los obispos y sus vecinos los marqueses Malaspina duró varias décadas, terminando sólo en 1306 con la Paz de Castelnuovo, firmada por Dante Alighieri en nombre de los marqueses.  

 

Una vez que volvió la paz, el clero decidió otorgar la diócesis a un miembro de la poderosa familia, y Gherardino Malaspina, hijo de un marqués de la casa del Spino Fiorito, fue nombrado obispo en 1312. Con este nombramiento, los obispos pretendían ponerse bajo la protección de los poderosos marqueses Malaspina para resistir a las presiones de Pisa y Lucca.

 

Sin embargo, Gherardino no pudo luchar contra Castruccio Castracani, vizconde de Lucca que se apoderó de Luni y Sarzana. Gheradino abandonó Sarzana y murió en 1318.